
Pues eso, que 2 de 2, que hoy también he bordado la dieta líquida, al menos hasta ahora, y espero que pueda acabar el día. Eso sí, mañana dieta blanda. Me propuse hacer un dia de ayunas y cenar algo ligero, pero soy consciente de que no voy a poder con todo, así que me pongo un reto accesible. He hecho un poco de limpieza, mi estómago está limpio de grasas y azúcares, y de eso se trataba, así que mañana y pasado, haré dieta blanda, es decir, carne y pescado a la plancha, zumos, yogures y tortilla. De esta manera, aunque coma cosas sólidas, sigue siendo pequeño el círculo de posibilidades, lo que hace que me controle más. Es sorprendente, porque aunque pueda llegar a consumir 800 o 1000 calorías, pues a veces como alguna natilla, uno o dos vitalinea de chocolate ... lo que me ahorro al no comer es increíble. Pasan delante de mí todo tipo de alimentos que hubiera probado de no proponerme la líquida: embutidos, pan, palitos, patatas, chuches... Creo que voy consiguiendo el hecho de que si me dejo ir un día porque es festivo, tengo la capacidad de hacerlo bien y compensar. Aunque ahora, no solo quiero liquidar lo que compro con visa,es decir, hacer líquida después de comer mucho. Ahora además quiero guardar para luego gastar, es decir, controlarme antes para poder comer más relajadamente. Y es que hoy estoy metafórica.
De todas maneras hago trampa. Me explico, ya os conté que ayer que fui a comer fuera me puse mi cazadora de piel y pantalones que me iban ceñiditos y toda monina yo, algo embutida pero no me quedaba mal. Era una manera de recordarme por lo que estoy luchando, y que las fiestas no empiezan el 6 de diciembre y acaban el 6 de enero, sino que son días señalados. Bueno, pues hoy me he comprado un vestido, es una 46 de H&M. Me queda algo ceñido de pecho, pero aún así me lo he comprado y mañana me lo pondré. Es una manera de no perder de vista mi objetivo, de no olvidar nunca lo que realmente quiero. De elegir contuamente entre la chuche o el vestido, el donut o el vestido, el bocata o el vestido ... Y así, con motivaciones vamos pasando las fiestas. El miércoles aunque no tengo hora con el psicólogo, sí iré a pesarme como cada semana. No me va de ahí y así estoy controlada. Feliz último lunes el año.