Nota aclaratoria publicidad ....

Alguien ha invadido mi blog con publicidad, cuando lo abrís, la publicidad se abre con él. Alguien lo ha hecho para beneficiarse con mi blog. Os ruego que si alguien sabe cómo quitarlo me lo hagáis saber. Un beso y gracias.

28 de noviembre de 2008

Historia de un masaje


Vaya, vaya con el masaje. Lo que he aprendido hoy no tiene desperdicio. El masaje estupendo, pero, hay cosas ... primero la camilla, con ese agujero donde meter la cabeza, que es buena idea, porque estás del todo estirada, ahora bien, con cada movimiento mi oído iba sintiendo el "ñigo ñigo" de la piel o de "eskai" lo que fuera esa camilla, así que era meneito, ñigo ñigo ... y así. Cuando ya me he acostumbrado al ruidito, y empezaba a gozar he notado la falta de agujeros en la camilla además de el de la cara, sí concretamete dos. Porque si la cara necesita espacio ¿por qué no los pechos? Madre mía, entre lo que apretaba la tipa en cuestión y lo dura de la camilla tenia mis dos señoritas hechas trizas, y cuando ya no aguantaba más he oído unas palabras mágicas ¿te puede girar? Sí, no es que pueda, es que lo deseo, madre mía, qué alibio ... pobrecitas mías. Y ahí ha empezado lo mejor, no presión sobre mis pechos, no ñigo ñigo en mi oído, y ... masajito en la cabeza, umm que gusti, y luego... en las orejas, qué pasada ¿ os han masajeado alguna vez las orejas? sí parece una chorrada y no os quiero ni contar, hubiera pagado por estar una hora masajeandome solo las orejas ... y cuando ya el masaje estaba alcanzando la perfección ... el señor del butano, con el clin clin clin, joder, si es que daban ganas de ir en pelotas comprarle una bombona para que se largara ... en fin, que a pesar de todo esto, repetiré, al menos una vez al mes.

Y es que pasear por tu ciudad con la música del canto del loco de fondo en tu móvil es otra historia, te dan ganas de ponerte a bailar que ni te cuento.

Ha estado bien, sí señor.

Una de masajes, marchando ...


Solo una par de minutos para agradecer vuestros comentarios de apoyo. Me hacéis ver pequeñitas blogamigas que las cosas no son blancas o negras, sino que hay de todo. Que la vida no es algo que vaya acumulando exitos, se pueden acumular pero el ir viviendo, el tener experiencias hace que las cosas cambien, y que no pasa nada. No se trata de tenerlo todo controlado y de que todo salga como uno quiere, sino de ir viviendo, día a día y aceptando las cosas con optimisto y valentía. Sí, es cierto, solo estoy pasando una mala época, no hay mal que cien años dure, ni burro que lo aguante ... dicen. En cualquier caso sigo luchando que es lo que importa. Por eso, el sábado pelu, el martes depilación y hoy, hoy masaje ... estoy deseándolo. Me lo merezco y me apetece que no sabéis. Poco a poco el sol sale, es solo que a veces me caigo al no ver muy bien. Poco a poco, aceptando lo que viene.
Feliz fin de semana.

26 de noviembre de 2008

Dónde puedo compra ropa, por favorrrrrrrrrrr


Desde que me he decidido a cambiar el vestuario estoy descubriendo cosas ... pero otras me está costando mucho. No encuentro tallas, me explico, si voy a H&M hay tallas pero de una ropa algo formal, camisas, americanas ... no hay camisetas informales, divertidas, de colores. En Zara y Mango, ni contar; en tiendas normales o no tienen tallas o son digamos "catetillas". Voy a pasarme por Desigual a ver qué veo, porque me apetecen cosas divertidas. Hasta ahora compraba en una tienda que yo decía de "gordas". Pero ahora, aunque ahí tambien hay tallas normales me pilla muy lejos de casa y me da palo ir. Vamos es Dorothy Perkins, y estoy encantada, pero solo hay una en Mataró y voy a tener que ir al final. A cargar con los peques y ala a la aventura, a ver si sale algo bueno. Seguro que sí.

Otra pregunta que me inquieta es ¿ no hay botas altas de piel en el mercado por menos de 130 euros ? Jolines con las botas y las modas, al final voy a desterrar unas viejitas que tengo y miraré unos zapatos que tampoco tengo y cualquier día me hacen falta y me veo descalza. Y es que la burra no da para todo.

Y si hoy he ido de tiendas es porque me han liberado de una reunión y he tenido dos horas para mí, durante toda la mañana he pensado qué haría durante esas dos horas. Uff, no sabía. Al final al centro comercial pero claro, con casco, maletín, bolso ... cualquiera se probaba unas botas, al final ha pasado lo que quería evitar, me he venido a casa, y ... he recogido, limpiado, planchado... Era lo que quería evitar, y eso que tengo remordimientos por no ir a por los peques al cole, pero, mira, ya estan habituados a ser recogidos por otras personas y así al menos descanso aunque sea media hora.

Y es que lo necesito, no paro de pensar, y a la vez trato de no hacerlo, porque me agota. Agradezco todos los consejos y comentarios que recibo, es grato y me hacen pensar. Y lo intento, intento centrarme en mí, en la comida, en cuidarme ... pero no tengo fuerzas de nada, solo de no hacer ningún esfuerzo que pueda evitar. Y sé que tengo que hacerlo, tengo que esforzarme porque igual de importante es el bocadillo de mi hija, que mi macedonia para comer. Me lo tengo que tomar como algo imprescindible, como el babero del peque o la agenda de la mayor. Pero ... cuesta tanto... La semana pasado algo me impidio ir al médico, podía haber movido algun cable y al final hubiera podido tener tiempo, pero tampoco quise, sabia que no habia perdido nada, como esta semana, pero mañana sí que iré, tengo que respetar según qué cosas si no todo se irá al garete y eso no me lo puedo permitir. Y esas disculpas llegaron tan llenas de ... todo. Parecía todo lleno de mucha conciencia. Pienso qué diferencia esto al verano, a otra vez que también pasó algo. ¿Qué hay ahora de diferente para que esta vez funcione? ¿ Qué va a hacer para que ahora funcione ? El deseo existe, sí. Las ganas, el amor ... pero ¿ las aptitudes? ¿la capacidad de estar juntos? ¿eso se puede conseguir deseándolo? Son muchas las preguntas que me hago. Que hay amor está claro, que no es lo único también. A partir de ahí... no sé. De momento todo es como antes, una gran bronca, unas disculpas, y una actitud correcta, lo que me pregunto es si este cambio de actitud será fructifero . Al menos en dos ocasiones, en dos, han habido deseos de cambios sinceros, de conciencia de la situación, luego ... más de lo mismo. Por eso ahora no hago nada, dejo pasar el tiempo, y cuando tenga confianza, si se recupera por el camino, si se rehace, pues maravilloso. Ojalá sea así. Y si no, y si se cansa, y si no tiene paciencia para recuperar lo que algún día hubo, y si por el camino encuentra a algo o alguien con que llenar su vida y su tiempo, pues mira, qué le vamos a hacer. Pero ya no hay esas prisas por asentar nada no fuera a ser que encuentre algo por ahí. Ese miedo ya no existe, ya no hay perdones por miedo a quedarme sola, no. Que pase el tiempo, necesito descansar y que sea lo que tenga que ser. Necesito que las cosas se rehagan o no pero por si mismas, ya basta de provocar cosas que quizá realmente no había. No voy a zanjar nada, pero tampoco voy a construir nada. Una estapa de descanso, solo para mi, para mis hijos. Eso es lo que necesito. Y si esta familia tiene que seguir como está, los cuatro, que así sea, pero de una manera natural, sin presiones, sin actitudes forzadas ni artificiales. Siendo nosotros, y mostrando nuestros deseos e intereses. Pero no pienso hacer nada. Solo pensar qué voy a hace rpara comer me supone un mundo. Así que voy a tener que administrar las fuerzas. Y es ahora solo me apetece dormir.

23 de noviembre de 2008

22 de noviembre de 2008

Hoy hace un bonito día de sol


http://fr.youtube.com/watch?v=HCKXrnTc3aM
(SIGO SIENDO UNA NEGADA PARA COLGAR VÍDEOS, SI ALGUIEN SABE POR FAVOR, QUE ME LO DIGAAAAA, TOY DESESPERADA ) GRACIAS


A las seis de la mañana han tocado diana, pero he tenido suerte y mi capitana general me ha regalado una hora más con ella en la cama viendo dibus. A las siete el sargento ha tocado ya la definitiva diana y ... en marcha. Ha sido como cada día de la última semana, nos hemos arreglado, hemos preparado la bolsa grande con comida para el peque y ala, a la pelu. Siempre he querido hacerme un cambio radical, pero nunca me he atrevido. Hoy ha sido el día. Y sin miedo, pero con intriga me he cortado el pelo, mucho mucho mucho, a lo chico, eso significa que tendré que maquillarme cada día para estar femenina y no parecer un camionero. Luego nos hemos ido a mi trabajo, hoy hacían unas jornadas abiernas con actividades para los hijos de los trabajadores ... y no sé en qué pensaba cuando he decidido ir. Porque yo no tengo trato con mis compañeros, solo con uno, de vernos fuera del cole y eso. Y ahí estaban todas mis compañeras con sus hijos, haciendo piña normal, y he llegado yo, y he pensado ¿qué coño hago aquí? Ah, sí, enseñarle mi sitio de trabajo a mi hija que siempre me pregunta, así que nos hemos ido de paseo por el edificio. Era la primera vez que iba a una jornada de estas, hacen varias a lo largo del año, y todos me miraban con cara de qué hace esta aquí, no me situaban, pero bueno, daba igual, no importaba, yo con mis hijos. Al final he dado con estos que sí quedamos y me ha puteado un monton porque mi hija iba loca por ver a su amiguita ( a la hija de estos amigos ) pero la muchacha en cuestión no tenía ganas de fiesta y ha pasado de mi hija. Así que he decidido que como no había nada que enseñar he puesto una excusa muy digna y nos hemos ido. Bueno, por eso y porque como soy gilipollas he cedido el carro donde iba mi pequeño a otro pequeño que se había dormido, con el mismo pensamiento de siempre de " no, es igual ya llevo a mi hijo en brazos, tengo el coche aquí, como yo no valgo nada, así a lo mejor me queréis un poco más, veis lo buena que soy'" y me iba a ir, e iba a dejar a mi hijo sin carro todo el fin de semana, y luego ves a buscarlo, a la mierda. Me he dado media vuelta y con otra excusa o mentira me da igual, he dicho que lo lamentaba que lo necesitaba, lo han entendido y me lo he llevado. Porque vamos a ver, ¡¡¡hay que ser gilipollas para dejar a tu hijo sin carro un fin de semana para que el hijo de otro duerma media hora!!!! Pues yo era así de imbecil, siempre mendigando amistad, cariño ... a la mierda. Al final he podido salir de ahí con algo de dignidad. Porque con los dos, sin carro, la mayor entusiasmada con ver el sitio donde mami trabaja, el pequeño medio malito, me he sentido desvalida y claro ha llegado el "me quedo contigo tranquila si no quieres ir arriba". Es de agradecer, pero no quiero depender de nadie, si puedo hacer algo lo hago y si no pues ya haremos otra cosa " no de verdad, vete con tu mujer si yo me tengo que ir que no he traido comida". Y me iba a ir a casa, pero mis hijos tenían ganas de juerga claro ¿como los iba a meter en casa? Pues nos hemos ido al parque, hemos comido macdonals, hemos comprado globos de helio, la mayor jugaba con el, el pequeño se lo ha comido, vamos que le ha durado un mordisco y se ha desinflado. Me he comprado un bolso, otro sí que pasa. Y he decidido hacerme un pequeño neceser para llevarlo en el bolso y maquillarme en el trabajo si no me da tiempo de hacerlo en casa, solo me tengo que comprar un maquillaje porque pintalabios y rimel me los ha regalado mi peluquero que es un sol. Y de ahí ya a las tres de la tarde a casa de los abuelos. El peque se ha dormido, y la mayor se ha quedado jugando. Yo estoy aquí, descargando rodeada se silencio la sensación de desazón y tristeza de verme sola con mis hijos, que pena, yo siempre he creído en la familia tradicional, pero papá no está. Lo hecho de menos, mucho, me cuesta horrores no acercarme a él, abrazarle, besarle, y olvidar todo lo que ha pasado, o lo que no ha pasado. Le quiero, le quiero con locura, porque es un hombre bueno, pero hace cosas que no comprendo. Yo tampoco se lo he puesto facil, durante mucho tiempo yo le he prometido cosas que luego no cumplia, como comprar lo que no debía o programar salidas superfamiliares, o hacer mil planes para un día. ¿ Qué ya no lo hago? hombre, de vez en cuando. Pero la realidad es que bien bien tampoco lo he hecho. Han sido muchos los planes que el ha propuesto y que yo no he visto con buenos ojos, han sido muchas las veces que he exigido qeu se hiciera lo que yo quería. Es como si quisieramos querernos, como si quisieramos querer querernos, pero sin éxito. Nos amamos, nos queremos, cuando entamos bien los besos, los mismos, los detalles nos invaden. Pero cuando algo ha fallado, he estado ahi, no me ha importado tragarme el orgullo ¿ qué orgullo? nunca he tenido, siempre he tenido claro que quería formar una familia con él, y por eso he olvidado todo, hasta lo que no se tiene que olvidar. Pero luego hay una bronca y salen cosas tan olvidadas, por los dos lados. Hay algo que no funciona cuando hay tanto rencor ¿ verdad ? No tengo ni idea de lo que está pasando, estamos en el mismo barco y sin embargo insistimos en hundirlo, con nosotros dentro. Sí, exacto es eso. ¿Y por qué ? No tengo ni idea. Quizás sea miedo a dejar de hundirlo porque entonces no nos quedaría otra que buscarnos la vida nadando o en otros botes ... y aunque se esté hundiendo conocemos donde estamos.

¿Qué por qué no me separo ? Porque necesito la conviccion de que lo hemos intentado todo, de que no hemos dejado nada por hacer. Por que para decir hasta aquí, necesito estar completamente segura de que esto no tiene futuro, y sé que eso no pasará nunca, porque yo me engañaré hasta lo que haga falta para creer que todavía podemos intentarlo.

Ahora me centro en la Navidad, en lo que le vamos a pedir a los Reyes, y sí, sé que este año se me va a ir la mano con la carta ¿y? Pues que lo disfruten, también sé que se me va a ir en cosas para mí. Sí, voy a empezar a tirar cosas, ya está bien de guardar ¿ para qué ? Me voy a comprar unas botas, me voy a comprar ropa, voy cada día con tejanos, voy a ir de tiendas a probarme lo que haga falta, voy a comprarme un perfume, llevo años usando solo Nenuco, voy a repasar la bisutería que tengo y a comprarme y voy a montarmelo para tener tiempo por la mañana para arreglarme un poco. Ya está bien de ir sin maquillar, de botas de montaña, de uñas de cualquier manera, ya está bien. Seguro que hay un modo, tiene que haberlo de encontrar tiempo para teñirme, para arreglarme las uñas, para hacer ejercicio. Las cosas tienen que cambiar, yo tengo que cambiar ...

21 de noviembre de 2008

Un nuevo día


.... qué bonito cuando sale el sol de nuevo ¿verdad? Porque aunque las cosas sigan siendo las mismas lo cierto es que al menos se pueden ver con más tranquilidad.

Feliz fin de semana

20 de noviembre de 2008

012345 ENTRADAS BONITO NÚMERO ¿VERDAD?

19 de noviembre de 2008

Sin internet

Y ES QUE TENGO MUCHO SUEÑO
No tengo internet en casa, y lo cierto es que eso me hace sentir mas sola si cabe por las noches, la situacion está igual, estancada, sin un paso para delante ni para atrás, y lo cierto es que repercute en mi alimentación. Soy incapaz de controlar nada si algo de mi vida no funciona, y ahora es agotador, cuando llega la noche no puedo evitar llorar, una vaso de leche para uno, un "mami tengo miedo" del otro, ahora el antitermico. Me acuesto a las 10 y puedo llegar a levantarme 5 veces para levantarme ya a las 6 de la mañana. Ojalá no tuviera la necesidad de dormir, porque tener que levantarta cada hora es tremendo. Y encima ese perdón que no llega, se que a medida que pasen los días irá planteandome si realmente vale la pena, si no fue una tontería, si para qué estar así, y con el tiempo iré perdiendo fuerza y decayendo en ese acercamiento por mi parte hasta acabar pidiendo perdon. Pero no quiero, porque si bien mi comportamiento no fue correcto, sé que voceé sin motivo, tampoco creo que el suyo fuera apropiado. Y esta vez ya no quiero, ni puedo, ni debo dar marcha atrás.

Me siento sola, sin fuerzas y sin avanzar en mi perdida de peso, pero eso no justifica que tire la toalla. Mis hijos al reir me recuerdan continuamente lo que valgo. Es solo una mala época, no de pareja, sino personal, donde estoy descubriendome y todo cambio es doloroso, sobre todo porque no sabes a dónde vas. Pero me cuesta tanto, tantísimo... Hay momento que no llego a todo, a pesar de haber soltado muchas riendas, a pesar de haberme quedado solo con las mias y las de mis hijos, hay momentos que me desespero. Pero bueno, qué le vamos a hacer, la vida es esto, un camino continuo que no podemos dejar ...

18 de noviembre de 2008

Sola


Tengo tantas sensaciones dentro de mi que parece que voy a estallar. Ahora mismo estoy sola, sola con mis hijos, sola con mi trabajo, sola en mi casa ... estoy sola y esperando. Creo que me merezco una disculpa, y sé que llegará un momento en que empezaré a dudar de si es así o no. De si vale la pena pasar tanta soledad por orgullo. Pero no es orgullo, es merecimiento ¿existe esta palabra? No estoy cabezona, es que , jolines, que yo también merezco que me aguanten. En fin, que la soledad me da tiempo para pensar en mi, en mi persona, en lo que quiero, en lo que me gusta, y aunque no tengo mucho tiempo para pensar, pues el trabajo, la casa, los niños ... me llevan casi todo el tiempo, sí tengo tiempo para ir mas lenta, para verme.

Centrarme en mí, en mis cosas y no caer en las provocaciones es duro. Hacer como si un golpe de aire cerrara la puerta, y no su mal humor, hacer como si se hubiera caído un cacharro en la cocina y no fuera el que pone los platos de cualquier manera, hacer como si oyera llover en lugar de sus provocaciones ... es duro, es agotador, aunque es rentable me cuesta mucho, no veo el momento de descansar. No veo el momento de estar tranquila. ¿Sabéis que es la primera vez, queridos exgordonautas, que tras algo que me ha molestado me planto? Normalmente caía en sus provocaciones y teníamos bronca, pero ahora sé que no habría nada bueno en ello; o me acababa acercando yo en la cama y abrazándole, pero ahora no me sentiria bien, porque me ha hecho daño, porque no tiene razón y lo lamento, pero estoy recuperando autoestima y no la voy a perder con lo que me cuesta encontrarla.

Es triste, es muy triste, porque tengo la sensacion de que mientras digo a todo amén, las cosas funcionan, pero ahora que digo "no, vale, yo no me merezco este trato, merezco que aguantes mi mal humor como yo a ti" y me planto entonces las cosas se estancan. Y lo siento, ni quiero, ni puedo, ni debo abrir las compuertas. Estoy agotada.

Hace mucho tiempo leí un dicho " Si amas algo, déjalo libre, si vuelve a ti es tuyo, si no vuelve nunca lo fue" Pues ahí estoy yo, ya sin tener a nadie en una jaula, dejando que cada uno haga lo que considere y quiera, esperando con curiosidad para saber si algún día tuve algo, o simplemente forcé la máquina para tenerlo. Ahora que dejo que cada uno elija su camino me da miedo, sin embargo, sé que es lo que tengo que hacer. Yo sé que esto es una tontería, y por eso tiempo atrás hubiera ido detrás, y él después de yo ceder me hubiera pedido disculpas. Pero ya no, ahora además de saber que es una tontería, sé que me merezco unas disculpas.


Sola da tiempo de verse a una, es agotador, pero nadie dijo que fuera a ser fácil.

17 de noviembre de 2008

Empiezo a verme, pero de verdad ...


El sábado tuvimos que salir de casa corriendo porque mi hijo estaba malito y estaba muy nervioso, la idea era ir a pasear un poquito para que le diera el aire, se distrajera y se relajara un poco. Y asi fue. Cuando estaba vistiéndome para salir, cogí unas bambas de verano que era lo primero que tenía a mano. Y para ir más rápida me las iba a poner sin calcetines, da igual, pensé, sin embargo, recordé que la última vez que me las puse ya pasé frio y casi me costipo. Asi que fui y me puse los calcetines aunque tardé dos minutos más. Porque sí, mi hijo dejaría de llorar dos minutos antes si yo no me los ponía, pero ... no podría atenderle durante días si me resfriara y cayera enferma. Sí, lo pensé. Era la primera vez que pensaba con coherencia sobre mis necesidades y las de mis hijos. No como siempre, ellos, ellos, porque además no hacía lo correcto. Pues a ellos tampoco les beneficiaba dejarme yo como una segundona. Yo también me tengo que cuidar aunque les deje dos minutos llorando, porque yo soy importante. !Que absurdo ¿verdad?! Me refiero al hecho de haber tardado tanto en entenderlo. Lo sabía, me lo habían dicho muchas veces, pero yo no lo entendía. El otro día, lo entendí, pero fue porque yo me empezaba a ver, empiezo a sentir que también formo parte de este mundo, y no estoy solo para facilitarle la vida a los demás. Yo también tengo vida.

Como ayer, durante el fin de semana he atendido a mis hijos, he limpiado, he hecho la compra ... vamos lo normal de una madre de familia. Ayer sin embargo estaba ya al límite, llevaba una hora intentado dormir al peque enfermito, haciendo que dejara de llorar ... estaba muy nerviosa, mucho. No había parado en todo el fin de semana. Y al salir del dormitorio e irme a duchar, le pido a mi marido que si llora el peque que vaya enseguida a atenderle que me ha costado mucho dormirle, que no le deje llorar por favor. "Sí, claro, angustias..." Me contesta ¿angustias? Encima, joder, él ha echado la siesta, hacía apenas una hora que estaba en casa, yo mientras haciendome cargo de los niños. Y porque le digo que no le deje llorar ¿me trata de histérica? Lo lamento, no me enorgullezco de ello, pero lo envié un poquito a la mierda. Ah! Eso sin tener en cuenta que mientras yo dormía la peque él estaba al ordenador, y se ve que tenía algún problema y cuando aparezco me dice " ¿me traes el número del modem que está en el dormitorio? " Sin lugar a dudas debe tener alguna extraña enfermedad que le hace tener los huevos pegados al sofá en contacto con el calor, porque desde luego se cubrió de gloria, desde luego no fui a por el número. Y encima cuando le digo que esté pendiente del niño me llama angustias. Evidentemente estalló, yo solo quería ejercer mi derecho a la pataleta, dos o tres contestaciones para descargar un poquito, solo necesitaba una dosis de paciencia, pequeñita, solo eso. Pero él no estaba para tener paciencia. A lo largo del fin de semana hemos hecho muchas cosas juntos en casa, sin embargo el sábado yo me levante a las 6 y el a las 9, echó siesta mientras me iba a comprar con los niños y colocaba la compra. Y el domingo también echó siesta. Y sí, a cambio, solo esperaba que me aguantara un poquito mi mala leche, solo hubieran sido dos minutos. Pero claro, estaba agobiado, Y yo me pregunto ¿ qué más necesita para estar bien, tranquilo ? Yo ya más no sé que hacer. Entró en el dormitorio, se acostó pero como yo estaba hablando por teléfono se fue pues no le dejaba dormir, imagino. Salí " atiendo a los niños, la casa, te he dejado descansar y encima aguanto la geta en el dormitorio, solo necesitaba que me aguantaras un poco " " yo no tengo geta" me dice, " excusas no me has venido pidiendo desde luego ". No hemos vuelto a hablar. Sinceramente, sé que estuve desagradable, y que le provoqué hasta que nos enganchamos, pero yo no buscaba eso, solo buscaba soltar cuatro frescas, que me aguantara, y luego, 10 minutos más tarde hubiera ido pidiendole perdon. Pero él también estaba agobiado y cargado claro. Ha dormido en el sofá, y yo me he hecho cargo de los niños toda la noche. Sola. Esta mañana ha soltado un par de indirectas o directas sobre que yo lo quiero controlar todo. Lo siento, no es que yo quiera controlarlo todo, es que yo sé lo que tengo que hacer, y es atender a mis hijos. Yo no tengo que estar despertandote cada vez para que hagas un biberon, estate pendiente de ellos igual que lo estoy yo. Los tiempos en que te decía lo que tenías que hacer se acabaron, para lo bueno y para lo malo. ¿Quieres atenderles? Lo haces ¿ quieres dormir sin estar pendiente ? Lo haces también. Que haga lo que quiera, durante mucho tiempo he querido controlarlo todo, pero ahora ya no. Atiendo a mis hijos que es mi obligación, pero no le digo a nadie lo que tiene que hacer. Sé lo que tengo que hacer, y lo que no. Y ya ni quiero, ni tengo ni puedo decirte cuales son tus obligaciones. Cada uno ya es grandecito. Y sí, esta vez espero una disculpa, de las mías, con la palabra perdon y los remordimientos sobre la mesa. Porque después de estar consintiendote todo el fin de semana, teniendo deferencias contigo, dejandote descansar mientras yo cargaba en el super, no me merezco que no tengas un poquito de paciencia conmigo, sabes que era poca la que necesitaba. Sin embargo, como siempre, no tienes bastante con nada. Si descansas una hora, es que necesitas dos; si estamos donde mis padres para relajarnos un poco, es que mi madre habla mucho; si duermes, es que oías a los niños y no has conseguido descansar del todo. Mira, yo ya sé lo que tengo que hacer, e invierto mis energias en mi familia. No en decirle a una persona de 40 años cuales son sus obligaciones. Y es simple, espero un perdón porque me lo merezco y yo lo valgo, qué coño, porque tengo razón. Y lo digo muy tranquila, sin dramas, sin histerias, sin decisiones radicales. Solo con la convicción de saber qué es lo que me merezco.

En fin, otro fin de semana más agotador, y disfrutando de la rutina tan fantástica de la familia.

15 de noviembre de 2008

Día de sorpresas


Es sorprendente los cambios que da la vida, cómo entiendes una cosa de una manera y cómo puede llegar a cambiar. Me explico : hoy es sábado, desayuno con la familia : un biquini. Y hoy teníamos comida, merienda, cena familiar por un cumpleaños. Así que bueno, no he comido nada hasta la comida, y entonces bueno : pollo al horno, un muslo y un canelón. El pastel para la merienda, y así ha sido. Hemos merendado un trozo de pastel ( bizcocho con chocolate ) y alguna chuche, lo sé no debo. Sin embargo, luego me he ido a casa, y ya está. Nada más. Ni me he planteado cenar, y esto era la primera que me pasaba. Normalmente aprovechaba estas situaciones para decir : barra libre. Sin embargo, no lo he hecho. Vale, es un cumple, pero eso no significa que puede desmadrarme del todo y resulta como muy gratificante.

Por otro lado me he dado cuenta de algo, mi vida personal, más bien, los pensamientos sobre ella no me abandonan, pues no son pequeños los descubrimientos que he hecho ultimamente. Sin embargo no dejo de sorprenderme. Hoy, y sin venir a cuenta me he venido un pensamiento bastante curioso. Hace poco me di cuenta de que me había traído a este momento de mi vida en pareja el miedo a estar sola. Por eso había perdonado con esa facilidad acciones que no han sido nobles por parte de mi marido. No digo con ello que no debiera estar con él. Yo sé que seguiría con él, pero habiendo estado en mi sitio, y en tal caso la calidad de mi vida como persona y mujer hubiera sido mucho mayor. Entonces, y así se lo hice saber, se lo comenté, y le dije que ya estaba bien de miedos, que si esto se acababa, pues qué le ibamos a hacer, que yo no podía escribir el camino de los dos, de esta familia, que debía de ser juntos, que si me ponía los cuernos y me engañaba durante un año, pues que no sería la primera ni la última. La cuestión es que dije las cosas como sentía. Pero no me había dado cuenta de todo. Hoy me he dado cuenta de que si yo le controlaba tanto, si le exigia y le hacía ver que se tenia qeu controlar, no era porque es lo que se tiene que hacer. Sino porque yo sabía que si él hacía algo que nos perjuricara yo no tendría alma de castigarle. Así de simple. Mejor no hacer nada, a hacerlo ¿por qué estaba mal? No, porque yo no sabría enfadarme. Incluso esa responsabilidad se la pasaba a él. Ha sido raro darse cuenta de algo así. Pero es lo que hay, es bueno conocerse a uno mismo y yo me voy conociendo poco a poco. Ahora sé que no debo tener miedo, que yo valgo, aunque haya gente que no lo vea. Y que si llega un día que uno de esos que no lo ven es mi marido, pues qué le vamos a hacer. Pero no puedo seguir por miedo, ni por no saber plantarme. Eso está claro. Ahora mismo no tengo miedo de quedarme sola, pero por una razón muy simple. Porque me tengo a mí. Y empiezo a verme.

13 de noviembre de 2008

Y va a ser que creo que puedo gustar


Hoy me he descubierto tonteando. Ha sido una pasada porque por primera vez he creido en mí, y me he visto tonteando. En mi trabajo hay mucha gente de paso, y por otro lado gente que está asentada o en el mejor de los casos, con pareja o sin ella es gay. Así que no hay peligro de confusión. Porque partes de la base que es un juego, o al menos eso es lo que es para mí. Hacía años que no tonteaba, creía yo que cuando una se casa esas cosas ya no se hacen, y sí, no tiene que ver con cómo sea tu vida, casada o soltera, sino como te sientas tú. Y yo me siento bien. Me veo monina, no necesito pintarme cada día, aunque si me arreglo estoy mejor, Sin embargo, cuando me he dado cuenta estaba ahí, toda monina yo, tonteando, creyendo en mí. Pensando, bueno, no pensaba, solo me exhibía, ha sido sorprendete. Si va a ser que empiezo a creer que yo puedo gustar, solo que no tengo porque hacerlo a todo el mundo. Me gusto. Era como si dijera, ¿a qué estoy bien? Mírame, mírame lo bien que hablo, que me muevo, lo bien que estoy. Jolines, a ver si ahora me voy a pasar. Ha sido un momento, pero lo cierto es que ha sido muy agradable. Creo que voy por buen camino.


Otra cosa es la ropa. Hasta ahora vestia normal, normal. Creía yo que era lo mejor, tener ropa fija para el trabajo en plan uniforma, sin salirme de la norma. Me hacía creer que era lo que tenía que hacer, pues iba al trabajo no a exhibirme. Bien, pues las cosas cambian. Hacía lo que hacía porque me daba miedo admitir que había todo un mundo de moda ahí fuera al que yo no aspiraba. Ahora que empiezo a asomar el hocico, me doy cuenta de que no sé lo que se lleva, no sé combinar ropa, no sé qué es lo que se pone con qué para ir a la moda. Y es que me he marchitado demasiado pronto, menos mal que aquí estoy de nuevo para subirme al tren. Me da hasta pereza ir a comprar ropa, y mira que me hace falta, de lo mucho que sé que me va a costar. Seguiré inspeccionando en H&M que es creo un puente hacía el mundo real de la ropa, que me permitirá poco a poco darme armas para sentirme mucho mejor y exhibirme más, que eso me ha encantado.

12 de noviembre de 2008

Sin prisa pero sin pausa



Los cierto es que vivo en un continuo agotamiento. El trabajo, la familia, la casa ... en esta etapa de mi vida lo mismo me da que sea sábado, que lunes que miércoles. Cualquier dia es agotador. Voy acusando los días de trabajo y el agotamiento es sustancial. Espero como agua de mayo el 9 de diciembre, sí. No es porque yo tengo fiesta, no, eso es secundario. Pues fiesta tengo también los sábados y los domingos, sino porque mis hijos estarán en el cole, y mi marido trabajando y entonces sí, sí señor, será fiesta para mí. Me voy a pasar todo el día descansando, aunque me cueste, aunque tenga que hacer un esfuerzo por no mirar el desorden en el que sobrevivimos. Que tampoco es tanto pero más del que me gustaría. Vivo un poco a salto de mata, y eso se refleja en la dieta. Mientras estoy en la calle, puede resultar hasta cómodo, pero en casa, uff, en casa me supera y me cuesta mucho comer solo lo que debo. Gracias de los días de dieta líquida que me recuerdan donde estoy y qué tengo que hacer. En fin, mañana voy al médico, a ver por donde salimos esta semana, y entonces quizás me vaya a comprar ropa, mañana os cuento lo que me inquieta del tema, que hoy casi me voy a dormir.


10 de noviembre de 2008

Una de las mejores cosas de perder peso ...


.... es notar cómo la ropa acaricia tu cuerpo. Y no porque la ropa te vaya grande, ni mucho menos. Si no porque te mueves de otra manera, como más ágil, como más a gusto. Notas como la camiseta te acaricia, cómo los pantalones bailan con tus piernas. Y te dan ganas de bailar con ellas. Todo es más fácil cuando te mueves con esa soltura porque todo está más a mano, porque llegar a las cosas ya no es un mundo que te agota, sino un paseo que disfrutas.


Moverme y sentir mi propio cuerpo como un instrumento que crea música y no como un coche viejo y pesado; vestirme y sentir como la ropa se adapta a mi cuerpo y no mi cuerpo a la ropa ... es maravilloso.


Y así dan ganas de seguir buscándote para encontrar más música que bailar.

9 de noviembre de 2008

Normalmente...

He estado muy tentada aborrar los post anteriores, los leo y me avenguenzo ¿ cómo puedo distorsionar tanto la realidad ? ¿cómo puedo dejarme llevar por resortes que no controlo? ¿cómo puedo llegar a sentirme tan miserable ? Ni idea. Lo único que sé es que ahora me doy cuenta de que mi vida ha estado condicionada por las decisiones que he tomado en esos momentos, que yo creía que eran reales. Y ahora sé que no es así. Pasa algo, lo que sea, y distorsiono la realidad, tanto de y qué manera, hasta el punto de descontrolarme. Y entonces actuo. Y por ello las consecuencias no son las que yo quiero. Por eso no he borrado los post, porque son parte de mí, que tengo que aprender a controlar no a borrar, que es lo que he hecho siempre. Cuando he hecho algo o me han hecho algo que no me ha gustado lo trato de olvidar, actuo como si no hubiera pasado, pero no le hago frente. Y así no se solucionan las cosas. Los problemas hay que verlos de frente y aceptarlos ( y yo aquí dando consejos con todos los marrones que tengo ) Y los tengo. Imagino que en psiquiatria esto tiene algún nombre, pero yo no necesito saberlo solo necesito verlo venir. Solo necesito permanecer en esa línea normal, sin verlo todo negro o blanco, sin verlo todo perfecto o destrozado. Y permanezco normalmente siendo consciente de lo que tengo, de lo que arriesgo, de lo que no tendré nunca, de lo que tendré siempre, de lo que no me faltará nunca ... normalmente es así. Pero entonces veo amenazado algo, algo que me importa y que me da panico perder ( herencia materna la de angustiarse por todo, por todo y por nada) y desvarío. Y me hundo. Con los años ( puesto que el problema en la pareja lo compartimos ) hemos aprendido a encontrarnos antes, o a no irnos del todo, y vamos consiguiendo asentarnos antes para no acabar en una hecatombe. Porque objetivamente profesionalmente tengo un trabajo estupendo, tanto que no tengo la sensación de ir a trabajar sino de ocupar mi tiempo en algo. A nivel familiar, tengo a los mios cerca, que a su manera ( que no tiene que ser la mia ) nos cuidan y sé que nunca, aunque sea gruñendo, nos va a faltar de nada. En casa tengo unos hijos maravillosos, y un marido que lucha cada día por superarse. Y entre todo esto maravilloso hay cosas que pueden representar una amenaza, cosas que no debo controlar. Porque debo aprender a querer y no a esperar que me quieran, debo aprender a mirar y no a decir por donde hay que ir, debo aprender a soltar riendas y dejar que el destino haga su trabajo. Decidimos hacer cosas que nos definen como personas y a las que no podemos renuncias, y puede que eso sea una amenaza, o no. Y puede que eso nos separe, o no. Pero tengo que relajarme, tengo que dejar que la vida sea vida y no control. Que los sentimientos florezcan y no que los sentimientos sean controlados. No puedo decir qué es bueno o malo para la familia, porque yo no soy toda la familia. Porque además mis criterios están basados en el miedo, no en la coherencia. Vivo demasiado angustiada como para ver con claridad. Así que dejaré que los sentimientos, las decisiones, los deseos, las ilusiones de cada uno hagan su camino, y mientras lo compartamos lo gozaremos, imagino que puede incluso que sin compartirlos de manera natural queramos formar parte de ellos. En cualquier caso, la historia de la humanidad está formada de infinidad de caminos que nosotros decidimos ir formando, pero yo no puedo decirle a nadie qué camino debe seguir, ni por donde tiene que ir, aunque eso suponga no tener lo que yo quiero. Si hace unos días, hoy hace una semana, decidí soltas 2 riendas, hoy suelto otras 2, y poco a poco cojo las de mi vida. Y es que hay mucho que arreglar en mí, para que las cosas funcionen, pero ahí estoy, y eso es lo que importa.

7 de noviembre de 2008

Mi autosicoanálisis


PORQUE POR MUY MAL QUE ESTE EL DÍA UNA SONRISA NUNCA ESTÁ DE MÁS


Si bien es cierto que avanzo, a veces creo que son puros espejismos, no me resulta fácil, nada fácil. Y no me refiero a los quilos. Trato de saber de una vez qué es lo que me pasa, intento descubrir cual es lo que me desestabiliza, pero no consigo verlo y recaigo una y otra vez, una y otra vez ... Aunque creo que empiezo a entender. Y creo que es más simple de lo que creo. No tuve de mi padre lo que yo necesité. Quizás sea duro decirlo así, pero siempre me machacó, y no por mí sino para hacer daño a mi madre con la que tenía problemas. Su favorita fue y es mi hermana y eso me hizo crecer sin un amor paternal que me hiciera sentir segura. No recuerdo haber abrazado nunca a mi padre, ni el a mí. Es así de simple. Recuerdo de pequeña cuando empecé a hacer dieta que estaba cenando mi pechuguita a la plancha, pasó por el lado y me cogió un trozo. "joo, no que solo tengo esto de cena" le dije "tu hermana, esa sí me lo da todo, no como tú" y así siempre. Ella le cogía dinero y no pasaba nada, yo te cogía calderilla y me maldecía. Así he crecido y creo que eso ha hecho que busque en los hombres ese amor que no he tenido y por eso no sé tampoco relacionarme con ellos. Me explico, no sé lo que es normal, no sé lo que debo o no aguantar. No se si tengo derecho a quejarme de algo o simplemente exagero. No tengo ni idea. De pequeña, bueno, quizás con 10 años, como en mi casa se chillaba mucho y no habían formas de ningún tipo escribí unas normas y las puse en la nevera, eran como, no se debe chillas, las cosas se piden por favor, cuando alguien coge algo de otra persona se debe pedir, tenemos que comer todos en la mesa ... tonterías pero que yo creía que eran importantes. Todos se rieron de mí, mis padres... me trataban como si no pudiera aportar nada a sus vidas, fue una de las primeras veces que me sentí ridicula. Y eso hasta hoy, hace poco propuse a un grupo de amigas ir a un parque de estos infantiles a cenar, a un sitio de esos con toboganes y bolas que tambien hacen cenas para los adultos. No vale la pena decir lo que me comentaron, fue una de las ultimas veces que me he sentido patética, bueno no, la última fue cuando a un amigo le dije que en el trabajo nadie me decia que perdia peso, que entendia que él como era hombre no me dijera nada porque los tios no se fijan en esas cosas, él asintió y me dijo que ya, que la gente hay que ver como es. Se lo comenté porque creía que había cierta confianza. Dos días mas tarde me crucé con el mientras le preguntaba a una compañera si estaba mas delgada que se le notaba mucho. Me sentí imbecil recordando cómo me decia que sí que tenía razón y luego él ... El hecho de no haber tenido un modelo masculina que me protegiera y me cuidara, el hecho de tener esta cabeza tan traidora que no me permite olvidarme de esas cosas y que yo de naturaleza son una histérica hacen que esté totalmente desorientada en mis relaciones. La inseguridad para la gente es como el miedo para los perros; lo huelen. La gente no quiere estar rodeada de gente patética y ridícula. Yo nunca me he hecho valer, siempre he ido detrás de los demás tanto si tenían razón como si no, y aunque no han querido saber de mí yo he insistido, y por eso además era una pesada. Lo soy. Y no pasa nada, cada uno es como es y punto. Pero el problema es que no me gusto. Ya lo comente, y os puedo asegurar que quiero quererme, que trato de defenderme tanto como puedo, que creo que lo valgo ... sin embargo, me cuesta.


¿ Tan descabellado es decirle que me siento dolida porque no me preguntó por ese proyecto?¿Tan descabellado es que después de lo que ha pasado este verano me sienta amenazada yendose con otras personas, otras chicas, otros grupos dos meses fuera del país? Yo pienso que no, sin embargo, soy una histérica. Siempre lo he sido y de pequeña no me ayudaron a corregirme, pero sí se rió de mí, mi padre, claro. No tengo valor de tomar decisiones, no tengo valor de estar sola ( tienes razón, quisiste irte y te puse excusas para que no lo hicieras). No tengo valor para verme y quererme tal y como soy porque la mayor parte del tiempo me doy pena.


¿ Qué siempre estoy contando desgracias ? Pues sí, y empiezo a pensar que tengo un serio problema, que realmente en esta cabezota pasa algo. Creo que únicamente es la necesidad esta de tener amor, ese amor que mi padre decidió no darme ( por mucho amor que me procese decidió no demostrarme nada ). Creo que lo que me queda es que nadie batalló por mi al mundo, porque creían que yo podía sola con él. Y así se lo hice creer pues yo me he enfrentado a todo siempre. Pero no lo hacía para que se dieran cuenta de que yo podía y me dejaran sola, sino para llamar su atención y estuviesen orgullosos de mi. Y de nuevo conseguí el resultado contrario.


Y ahora, ahora tengo un marido al que adoro, al que cuido, pero no le sé dar lo que el necesita, y hago lo mismo, aguanto lo que pasa para ser diferente, para que puedas decirle a los demas lo comprensiva y enrollada que es tu esposa, y solo lo hago por llamar tu atencion.


Ahora ya no importa. Tengo que conseguir saber cómo paliar ese vacio, o tengo que aprender a vivir con el. Pero no puedo permitir que condicione mis actos llenándolos de miedo, de enfados... No puedo permitir que los fantasmas del pasado condicionen mi presente, mi futuro. Por mucha necesidad que tenga de tener a alguien que me abrace, de sentirme querida, no puedo permitir que eso condicione mi vida. Ahora veo que llevo 10 años haciendo las cosas para que no me dejaran. Es así de triste. Consintiendo y perdonando para no quedarme sola. No porque yo era así, por eso, acababa explotando y diciendo cosas fuera de lugar que ofendian, o pero aún, dando alas a cosas que no aprovaba para luego perder los papeles y desgraciarlo todo. Soy o no patética. Tengo que ser yo, y tengo que serlo siempre a riesgo de quedarme sola. No he dejado de hacer cosas mal en mis relaciones, pues bien, al menos si lo hago mal que sea por como soy, no por como quiero ser para agradar. La amistad, ni el amor se mendiga. Yo ya llevo demasiado tiempo mendigando y eso me hace sentir más patética todavía. Si me lo quieren dar que me lo den y si no, aprenderé a quererme yo, tengo que hacerlo igualmente, pero se acabó ir detrás para que me quieran. No puedo, no debo. No me lo merezco.

400 gms menos

ESA ROPA CHULA DE INVIERNO


Bueno parece que la cosa rula, y más cuando esta semana ha sido el cambio, sí, el cambio de ropa de verano a invierno, y según la wii y su superpotente medidor de peso, vamos, la báscula que es la wii esta semana he perdido un quilo. O sea, que me guardo 600 gms para cuando cambie la ropa de invierno por la de verano y así me lleve una sorpresa, que seguro que me hace falta. En fin, que sigo, despacito pero sigo, y eso es lo importante. Creo que nunca había sido tan constante con el tema de la comida y eso es muy bueno porque estoy aprendiendo a comer, aunque aun me cuesta controlar determinados momentos, pero todo a su tiempo.


Feliz fin de semana.

6 de noviembre de 2008

5 MESES DE TRATAMIENTO : CONCLUSIONES


LA TEORÍA ME LA SÉ,PERO¿ CÓMO APRENDE UNO A QUERERSE SI NO SE GUSTA?



Con los 5 meses de tratamiento que llevo ya creo que algunas cosas estoy aprendiento sobre la comida y el problema añadido que conlleva ser una adicta. Uno puede dejar el alcohol, las drogas o el tabaco y hacelo desaparecer de su vida para siempre. Incluso puede retirarse a un lugar, al campo, a las montañas ... donde no exista el hábito de fumar ni beber, mucho menos de las drogas y por ello no tenga ni que verlo, ni que combatirlo fisicamente ... eso no significa que no tenga que combatirlo psicológicamente, pero si a nivel físico no existe mucho mejor. De la comida sin embargo, no puedes prescindir. Está claro, hay que comer, no hay otra. Entonces es cuando comienza el problema, porque cortar por lo sano es fácil. Hacer un lunes de dieta líquida se está conviertiendo en uno de los días más relajados a nivel de lucha de mi vida, la razón es simple. Como solo puedo tomar líquidos no hay posibilidad de caer en chuches, dulces, patatas ... no hay lucha. Pero evidentemente no puedo vivir así. Y cuando como haciendo la dieta porque lo controlo no hay problema.


Mi adicción a la comida está directamente relacionada con mi baja autoestima.


Mi genética y mi entorno han hecho de mí lo que hoy soy. Una mujer que tira adelante casi sin querer con mucha responsabilidad, mucho conocimiento de causa pero poca seguridad. Miro a mi entorno y sé que soy buena profesional y buena madre ( me enorgullece decir que desde que nacieron mis hijos solo perdí los nervios una vez con ellos , solo una, los castigo si hacen algo mal, les riño, pero no descargo con ellos nada que no se merezcan, y eso, que puedan crecer siendo ellos y no el resultado de mis enfados me enorgullece ). Quizás estos dos ámbitos de mi vida son ámbitos claros, es decir, el trabajo de una profesional de mi sector, y de una madre está bien definido, con pautas claras, y yo solo las sigo. Sin embargo, cuando soy yo la que tiene que aportar, decidir, hablar ... cuando no hay pautas ¿ qué es lo que se le consiente a un marido ? ¿qué es lo que quiere una amiga ? ¿qué es lo que hay que hacer cuando alguien te insulta ? cuando se trata de relacionarse, ahí suspendo. Porque lo que está claro es que no hay pautas marcadas, el mundo funciona con lo que cada uno de nosotros aportamos. Y a veces tengo muy claro que hago lo que mi conciencia y mi corazón me dictan ... sin embargo el resultado de ese acto nada tiene que ver con lo que considero por normal. Es decir, que mis relaciones son pésimas. Espero el reconocimiento de los demás. Eso está claro. Pero por otro lado estoy convencida de que lo hago bien. Necesito estar rodeada de gente. Pero ser yo el centro de atención.


La conclusión es que por alguna extraña razón que no acierto a entender tengo un vacio enorme de atención. Necesito cuidados exageradamente mimosos. Por ello mis relaciones están centradas en eso, en mí. E imagino que la gente acaba pasando de mis necesidades, porque evidentemente ellos también tienen las suyas. Y no es que yo no las colme, es que quizás lo haga a mi manera. En fin, que hay demasiadas cosas que arreglar en esta mi cabezota, pero creo que hasta que no sea capaz de quererme como soy no conseguiré nada. Y ese es el problema, no me gusto, no me gusto porque creo que necesito, que merezco más que los demás, que tienen que estar pendientes de mi, no me gusto porque no defiendo lo que creo, porque perdono para no estar sola, no porque haya perdonado, no me gusto porque soy cobarde, porque me da miedo estar sola, no me gusto porque no me cuido, porque ...


He intentado cambiar, pero cuesta. Dejar de ser lo que eres es imposible, por eso, ahora solo lucho por aceptarme. Y eso ademas de costar, duele.


Y durante todos estos años la comida no ha sido otra cosa que mi castigo, mi manera de hacerme daño, de autolesionarme, de, como oí en una ocasión, suicidarte lentamente.


Me castigo por lo que soy comiendo, comiendo y comiendo. Y aunque el tratamiento me está ayudando a empezar a verme en el espejo, todavía aún, de vez en cuando, me castigo, porque no me gusta lo que veo. Así que quizás un cambio por fuera sea lo que necesito para empezar a respetarme, a cuidarme, a defenderme.


Esto es lo que me han dicho 5 meses de balón.

5 de noviembre de 2008


Hay veces que la ilusión puede con todo, el deseo ... ya lo dicen, querer es poder. Y somos capaces de transformar las cosas, de convertirlas en otra cosa, de hacer ver a todo el mundo las cosas de otra manera, y lo más duro es que nosotros no somos conscientes de nada de eso, porque deseamos tanto creernos nuestra mentira que creemos que vivimos lo que por fin queremos. Pero no es así, es que ver la realidad, ver que las cosas no cambian ... hace demasiado daño. Siento que vivo una situación que me engaña, que ahora parece que cambia, y ahora sigue igual, que parece que mejora pero solo se estanca. Cuando se desea algo de verdad, da igual lo que pase porque vivirás la mentira si quieres vivirla creyendo que es una verdad.

Puedes pasarte toda la vida al lado de alguien sin ningún tipo de problema, pero a lo mejor es porque no se ha dado esa situacion que hubiera llevado al deterioro de esa unión. Lo que está claro es que no puedes luchar por los dos, no puedes ser el Pepito Grillo de nadie, no puedes tener a un igual a tu lado que se comporta como un niño y al que le sacas las castañas del fuego continuamente. O bueno, sí que puedes hacerlo pero entonces lo único que harás será forzar la situacion y eso al final agota a cualquiera. A las dos partes, porque uno cree que es aceptado tal y como es, y el otro quiere creer que las cosas cambiaran con el tiempo. Pero las cosas no cambian, uno es como es y punto. Y por mucho que se desee algo, solo puede cambiarlo la persona que lo produce, y no yo. Y todo sigue igual, todo. De hecho no puedes culpar a nadie, porque la única culpable eres tú. Nunca te han engañado, nunca, tú eres la que ha tolerado, justificado, arreglado y perdonado. Y hecho creer que no había pasado nada. La única culpable eres tú, porque eres la que ha propiciado esta y tantas situaciones como estas. Hubo una primera vez, y ahí, si no estabas de acuerdo tenías que haber dicho "no, yo con esto no comulgo, no me gusta, no lo tolero..." pero no lo hiciste, pues ahora sé consecuente. Sé tan consecuente como exiges tú a los demás que lo sean. Vas por ahí diciendo a la gente que debe ser responsable de sus actos, y tú eres la primera que no lo eres. Porque duele demasiado ¿verdad? Ahora que empiezas a verlo, duele demasiado ver que nada ha cambiado, que uno siempre es la misma persona. Que se puede adornar de conductas o estados de ánimo, pero uno por dentro siempre es el mismo. Demasiado dolor para nada, demasiados platos rotos para no avanzar ni un mísero centímetro, te has engañado durante todo este tiempo. Pero te has engañado tú, porque a tu alrededor las cosas eran así, siempre lo han sido. Piensa, siempre ha sido el mismo esquema. Ha pasado algo, has querido ser comprensiva, has tolerado, al final el dolor ha salido en forma de gritos, para acabar en bronca, donde tú vas detras, exigiendo algo a lo que ya no tienes derecho porque anteriormente lo toleraste. Aquí la única que tiene la culpa eres tú. Tú te has encabezonado en llevar hacia adelante algo que no caminaba por si mismo, tú has insistido en que una semilla inerte creciera, y claro, cuando no lo hace te lamentas. Deja de lamentarte ya y ten cojones de arreglar la situacion. Tus manera de ver la vida vale como cualquier otro punto de vista, ¿por qué no lo defiendes ? bueno o malo es el tuyo joder. Mejor o peor eres tú quien lo piensa, quien lo opina. ¿ por qué no va a ser bueno ? Te puedes equivocar, claro, pero te equivocaras tu. ¿ A que mendigar algo que insisten en no darte, a que pedir conversaciones que te hacen daño ? Pides algo que no te van a dar nunca, nunca. Llevas mucho tiempo pidiendolo, y pareces gilipollas. Sigues teniendo a tu lado a la misma persona. Muchas cosas han cambiado, muchas, sin embargo, son solo adornos, cuando escarbas un poco, sigue habiendo lo mismo. Una persona que hace lo que quiere, cuando quiere, sin pensar en la gente que hace posible que haga lo quiera cuando quiera. Y yo ya no puedo más.

Yo no te he dicho que no lo hagas, solo creí que esta vez pensarías en lo que supone ese proyecto, pero no lo haces, y sigues adelante pensando solo en ti. Y esta vez me pilla demasiado de lleno como para ser comprensiva. Solo creo que no es momento ni emocional ni familiar.

Llegados a este punto, sigue con tu proyecto, al menos que uno de los dos, tenga lo que desea. No lo dejes refugiándote en mi actitud. Mis pensamientos, mi opinión ya no tienen valor. Dejaron de tenerlo cuando te los expresé abiertamente y decidiste meterlos en el cajón de "cosas que no son importantes". Como siempre, tenías otras cosas en las que pensar mejor que hacer frente a tus actos, incluso para ti son demasiado egoístas.

4 de noviembre de 2008

Hoy simplemente no ha sido un buen día. Y es que en la vida, tiene que haber de todo. Hasta mañana.

3 de noviembre de 2008

Un rato en el centro comercial


El sábado tarde mi fabulosa familia me regaló una hora yo solita de tiendas. El resultado fue evidente ; compré ropa. Me fui a H&M y bueno, me compré un vestido, pero qué vestido, qué chulada, tanto que ha sido el elegido para hacer el antes y el después de mis fotos que estoy pensando en poner más adelante. Una camiseta estampada preciosa y dos camisetas más lila y gris monísimas, pero algo estrechas. Si yo sé que se llevan así, y no es por nada, pero voy marcando y vamos, que me gusta, el problema es que también marco barriga, y bueno, creo que en esto me he adelantado a su tiempo. Pero no os preocupéis que tengo la solución para ellas, ahora os cuento.


Hoy he tenido un ratín y me he ido al centro comercial. Mi ambición al ir perdiendo peso ha ido más alló : MANGO. Sí, he sido soberbia, atrevida ... y he entrado. Creo que era la única de la tienda con IMC algo elevado, en fin, que ahí he ido yo. La cuestión es que he cogido cinco camisetas varias, talla L. Y al probador que me he ido. Tras el experimento, porque eso ha sido un experimento tengo que decir las siguiente conclusiones :


- Si usas más de una 90 no vayas a MANGO, si alguna camiseta me quedaba decentemente, ya se han ocupada mis pechos de dejar claro que no me la podía llevar, pero vamos por una razón simple : necesitaban espacio, mucho espacio...


- Si no quieres ir enseñando el sujetador, no vayas a MANGO. La mayoría transparentaban hasta (siendo algo vulgar) " la gomilla de la braga".


- Y la última conclusión ha dado pie a otro estudio ¿Por qué entrando en el invierno hay tantas tantísimas camisetas de manga corta ? Valga esto también para Zara.


Y así ha sido, la que no me oprimia los pechos, vamos, las tetas, las iba enseñando. Y como yo no soy todavía tan liberal, pues de momento va a ser que paso. Porque por otro lado, la calidad de MANGO deja mucho que desear, y más a los precios que pone. Y sirva esto también para Zara.


El tema de las camisetas lo he resuelto con un paseo : Resulta que ahora se lleva la ropa superpuesta, joder, como yo no estoy gorda, aún, pues superpuestos, eso significa de a la de arriba le tengo que poner una XXL, para que no se pegue con la de abajo. Aunque, bueno, menos drama, pues he llegado a mi amada H&M. De nuevo he dado otro paseo y aquí vuelven a entrar en escena las dos camisetas que me compré algo justas, pues he encontrado dos camisas, una de flores azules y otra negra que me quedarían de muerte con dichas camisetas. Pero claro 40 eurines del ala, y jolín como que me da palo. Me esperaré una semanilla más, que vengan todos los gastos de casa a ver si puedo, porque la verdad es que la de flores estaba chula y me quedaba bien con la estrecha que hoy llevo.


En fin, toda una aventura para un mediodía de dieta líquida.

Y más cambios


A veces me da miedo todo lo que estoy viviendo. No sé que está pasando, no sé con qué tiene que ver ¿ con los quilos perdidos ? ¿con el hecho de verme más segura ? ¿con el hecho de gustarme y defenderme de manera coherente y no a lo loco con antes ? No tengo ni idea, de verdad. No sé si los cambios son casualidad o directamente provocados por la perdida de ya 17 quilos, pero la verdad es que lo de ayer fue sorprendente.


Ayer hubo comida familiar, bueno, eso pensaba yo, porque lo que fue en realidad fue una reunión de fantastas del pasado, me explico. En mi andadura por la vida familiar, siempre me he visto muy atacada, bien siendo real o bien por mi inseguridad. De cualquiera de las maneras un hecho es que me he visto muy sola en muchas ocasiones ( cosas que pasan ) y muy atacada en otras. En mi familia existe la extraña mania de juzgar a los demás, de hablar de reacciones o cosas demasiado personales, y lo peor, de consentir dichos juicios de valor. Sin embargo, ayer pasó algo, algo que hizo cambiar mi manera de ver las cosas. La cuestión es que estabamos comiendo y mi hija haciendo el canelo con la comida, cuando estamos en grupo dado que es tremendamente tímida, y aun pequeña, no la obligamos delante de la gente pues se cohibe, ella se sienta en la mesa y bueno... pues no comió. La cuestión es que mi tia muy dada a los juicios de valor me dice :


- Esta muy consentida la niña


A lo que yo, me quedo callada, y digo :


- Entiendo que pueda parecerlo.


Y me contesta :


- ¿parecerlo? no, no, que lo está


A lo que yo la remato


- bueno, si en apenas dos horas puedes decir que la tengo consentida ... no creo que este tiempo puedas ver como educamos a nuestra hija.


Reaccioné de manera relajada, coherente, tranquila ... me siento orgullosa de mí misma porque no armé un sidral al sentirme inferior, no tuve necesidad de demostrarle nada, no necesitaba su consentimiento ni su aprovacion, a la mierda. Hasta ahora me molestaban estos comentarios, me sentia dolida, pero sobre todo atacada. Y eso acabó.


El resto de la cena fue muy violento, algo había cambiado, ya no era la niña inconsciente que chillaba, que hablaba siempre a la defensiva ... habían demasiadas cosas que no me gustaban sobre la mesa pero me comporté correctamente. Al final entendí que mis padres habían decidido no solo consentir esos juicios de valor sino además ir detrás de esas personas, facilitandoles la vida, mendigando su compañia ... Y antes también habría luchado por eso ¿ como se pude mendigar la compañia, y mas de una persona que no te respeta ? Antes hubiera discutido con mi madre sobre su comportamiento.


Ayer ya no lo hice, ayer de pronto me sentí libre, desligada de esos comportamientos, de esa manera de vivir, de ese pesimismo, de esa angustia, de esa mania siempre de creer que todo está hecho mal.


Sin saber cómo me sentí dueña de mi vida, de mi casa, de mi familia, y sentí que nada tenía que ver con todos esos fantasmas que durante años me han controlado. Esa vida fue mi vida, pero la de antes, la que mis padres me han enseñado, pero no es la mia, no es como la vida que yo quiero tener. Y no pasa nada, que se queden ellos con sus gritos, con su sentimiento perpertuo de inseguridad, con sus depresiones, con sus broncas ... Yo ya no las quiero. Y si tengo que sean las mías.


Fue como si de repente mi barquita se soltara de ese barco autónomo. De ese gran barco que me ha suministrado gasolina todo este tiempo, solo que la gasolina no era de calidad. Se lo agradezco pues es la que tienen y bienvenida ha sido. Pero ya no, nunca me han obligado a cogerla, siempre era yo la que estaba ahí, esperando, cogidita a la cuerda. Pero ayer me solté.




Tengo mi vida, es solo mía, sin interferencias, con mis propias decisiones, errores, aciertos. Se acabó vivir de fantasmas y del miedo. Somos una barca que navega con la seguridad de que puede hacerlo bien y no con la angustia de que en cualquier momento puede hundirse.

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