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Alguien ha invadido mi blog con publicidad, cuando lo abrís, la publicidad se abre con él. Alguien lo ha hecho para beneficiarse con mi blog. Os ruego que si alguien sabe cómo quitarlo me lo hagáis saber. Un beso y gracias.

16 de enero de 2009

He descubierto ....


Siempre he sido una persona caprichosa, me gustan las cosas bonitas, y lo que es peor me gusta tenerlas. Pero pasan los años, te haces adulta y te ves obligada a ser eso, adulta. Y no puedes tenerlo todo, y no puedes darlo todo porque no les haces bien a los pequeños que acaban teniendo todo lo que piden. Así que como esta Navidad a los Reyes Magos se les ha ido la mano, he decidido no comprar absolutamente nada que no sea necesario, bueno, porque me he pasado y porque no tenemos un duro.

Así que de vez en cuando me voy al centro comercial a pasear, y entro en tiendas de juguetes, de ropa y creo infinidad de excusas a traves de las que llegaria a poder comprame lo que quisiera. Podría llegar a engañarme. Y lo que empezó como una penitencia de no gastar me ha descubierto algo increible.

HE COMPRADO PARA TENER COSAS EN LAS QUE ESCONDERME

HE COMIDO PARA TENER ALGO EN LO QUE ESCONDERME


Sí es así, no me he comprado vestidos, ni collares, ni complementos para luego lucirme con ellos, no, y si lo he hecho jamás y repito jamás ha sido la prioridad. Al comprar, dejaba de estar sola, dejaba de sentirme sola al ser atendida, al pagar, y sobre todo al tener algo que llevar en la mano. ¿Qué luego además lo ponía y podía hacer sentirme bien? Sí, pero duraba poco, porque necesitaba ser atendida, hablar, llevar cosas en la mano para no sentirme sola, y lo que tenía en casa ya no me servia para esa finalidad.

Comer en mi vida es igual. Como para tener algo en el cuerpo y no sentirme sola. Por eso comida, devolvía y seguia comiendo. Porque se trataba de meter cosas en un cuerpo y en un alma que se sentía sola. Lo más triste es que nunca lo he estado.


Qué curioso es esto de la comida ¿verdad? Sin darme cuenta he tomado conciencia de cómo me escondía detrás de cosas para que no me vieran. Y salir del centro comercial sin ninguna bolsa y habiendo comido lo que me correspondia fue toda una revelación.

Así que toca ahorrar, y dejar de ser una Peggy.

Feliz fin de semana

2 comentarios:

Gabriela dijo...

Ay, como te entiendo! Cuando estoy depre, no hay nada que me resulte más práctico que salir "a comprar algo". Es algo así como una solución instantanea, como autocompensarse por lo feo que estamos viviendo (o por lo que no nos pasa). Claro que la satisfacción dura un par de minutos, y cuando volvemos a casa el problema sigue ahi (más uno extra, que es el resumen de la tarjeta de crédito).
Con la comida pasa exactamente lo mismo: es algo fácil y a mano para complacerse automáticamente. Yo solía decir: no salgo, no voy a reuniones sociales, trabajo en algo rutinario, me llevo mal con mi marido ... ¡Dejenme al menos el placer de comer!
Hasta que descubrí que hay que atacar el problema real y no taparlo con comida o ropa. Me llevó demasiado tiempo y me dejó demasiadas secuelas pero estoy aprendiendo a hacerlo.
Mucha suerte.

PD: Me gustó mucho tu blog.

chati dijo...

Me aplico el cuento, yo tambien debo ahorrar, seguire tu ejemplo ;)

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